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Razones por las que ir al Sudeste Asiático

París, la ciudad de las luces; Venecia, la esposa del mar; Barcelona, cuna de Gaudí… todos estos destinos están siempre en nuestra mente. Poder visitarlos sería estupendo y, además, Europa parece un lugar muy “seguro” al que viajar. Pero si lo que quieres es subir tu nivel de adrenalina, experimentar la verdadera aventura y visitar la “Europa asiática”, debes ir al Sudeste Asiático.

Prepara las maletas y desempolva el pasaporte, ¡no podrás resistirte después de leer este artículo:

Los paisajes y aventuras

La primera vez que pises el Sudeste Asiático, te sentirás sin aliento. Esta sensación es la de haber encontrado unos tesoros impresionantes: paisajes tan bellos que te quitarán el habla. En cualquier momento puede que la belleza del lugar te abrume tanto que no puedas evitar soltar una lagrimilla: al amanecer sobre Angkor Wat, cuando la bahía de Halong aparece lentamente entre la niebla, cuando el agua cristalina de Koh Phi Phi se funde contigo en un abrazo. Incluso Laos, el único país del Sudeste Asiático que no tiene costa, está envuelto de un hermoso misticismo.

Un paseo en barco por Venecia es romántico, pero eso no puede evitar que te enamores locamente del delta del Mekong y su belleza. No olvides que además allí puedes realizar increíbles deportes de aventura como tirarte en tirolina o hacer puenting. Lo mejor de esta tierra no está expuesto a plena vista, tienes que buscar y encontrarlo. Cuanto más te adentres, mejores tesoros encontrarás.

La cultura

Necesitas visitar el Sudeste Asiático para revolucionar tu vida, ya que esta tierra mágica te empujará fuera de zona de confort y te hará experimentar muchas cosas por primera vez: la primera vez usando palillos para acabar un plato, la primera vez viendo elefantes, la primera vez comprando en un mercado local que ofrece desde cabezas de pollo a cucarachas, la primera vez conduciendo una moto, la primera vez hablando con un monje… otra cosa muy interesante es la mezcla de la cultura asiática y occidental que es tangible en muchos lugares del Sudeste Asiático gracias a su rica historia. Por ejemplo, Vietnam, con sus elegantes edificios de arquitectura francesa que aún se mantienen en pie en ciudades como Hanói y Ho Chi Minh.

Explorar un país con culturas tan exóticas como estas por tu cuenta, te proporcionará increíbles experiencias y recuerdos.

La gente

Quizá sea por el clima cálido, o quizá no, pero el Sudeste Asiático ofrece a los turistas la gente más acogedora del mundo. No podrás olvidar esos niños vietnamitas que van corriendo desde sus casas solo para saludarte cuando pasas por delante, o el guía camboyano que te ayudó a seguir tu caminata en tu ruta de senderismo, o Tailandia que, después de todo, es conocido como la tierra de las sonrisas. La mayoría del Sudeste Asiático es budista, por lo que podrás ver templos majestuosos, monjes apacibles y un ambiente muy relajado. Se te dará la bienvenida con cálidas sonrisas y una gran hospitalidad cuando viajes por aquí.

El precio

El dinero es casi siempre una preocupación para los viajeros y es también la razón por la que muchos adoran el Sudeste Asiático. No podrás creerte todo lo que puedes conseguir por tan poco dinero. En Tailandia, por ejemplo, un almuerzo típico de pad thai y batido de frutas te cuesta alrededor de 1,50$; además puedes acompañarlo con un masaje de una hora por 5$ más. Si comparamos, puedes encontrar los mejores hoteles y servicios a un precio de unos 120$ al día frente a los 750$ que puedes gastarte en París. ¿Suena bien? Bueno, en realidad no soy muy buena en matemáticas y puede que ya esté un poco mareada de todos los vasos de cerveza vietnamita fresca que me he tomado por 0,25$.

Siempre hay una opción para todos

Ve al Sudeste Asiático, ya sea para imbuirte de su cultura, para aventurarte jungla adentro, para relajarte en la playa mientras te hacen un masaje en los pies o para salir de copas toda la noche: todo lo que desees lo conseguirás aquí. Es imposible que te arrepientas de venir y es poco probable que quieras irte. Todos los suvenires que compres aquí no solo te traerán recuerdos y experiencias, sino que también te harán revivir sensaciones y sentimientos muy profundos que viviste aquí.

Vas a echar de menos la luz de Bangkok, la riqueza cultural de Yangón, la belleza apasionada de la antigua ciudad de Hoi An, el sabor del “pho”, ir de compras por el mercado nocturno de Siem Reap. ¡Vas a echar de menos todo cuando decidas marcharte!