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Pasear por los lugares Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en el Sudeste Asiático

“Ha habido algunos momentos en mi vida en los que estaba muy cansada de ir de compras, de la locura de la noche y de las fiestas interminables. Hubo también un momento, en el que observé la bahía de Halong a través de la neblina de la mañana, y sentí como que había encontrado las piezas perdidas de mi alma rota. En esos momentos siempre intento volver al Sudeste Asiático, para ver de nuevo Angkor a la luz del amanecer, para respirar la historia de la antigua Luang Prabang. Para recordar que vivo en un mundo maravilloso…”

Repleto de parques salvajes, maravillas modernas y templos antiguos, el Sudeste Asiático es la mejor elección si lo que buscas es imbuirte de historia en unas merecidas vacaciones viendo lugares patrimonio de la humanidad de la UNESCO. Hemos elegido los mejores, junto con algunos lugares que merecen la pena ser visitados pero que aún no han recibido ningún título.

Vietnam

La bahía de Halong

Situada en el Golfo de Tonkín, con sus más de 1600 islas e islotes que forman un espectacular paisaje de columnas de roca caliza, la bahía de Halong es muy conocida por su increíble y escarpado paisaje. La mayoría de sus islas no están habitadas y permanecen casi intactas de presencia humana. Este escenario tan impresionante tiene además un gran interés biológico. Fue listado por la UNESCO como patrimonio de la humanidad en 1994.

La lenta erosión natural ha creado cuevas escondidas y arcos en la roca de diversos tamaños y formas. Monta en kayak y descubre algunos lugares como la cueva de Thien Cung, conocida por sus impresionantes estalactitas y estalagmitas; déjate llevar a través de granjas de ostras y pueblos flotantes – con sus construcciones destartaladas unidas por pasarelas -; encuentra playas escondidas ajenas a la multitud de barcos que pueblan la bahía.

Hoi An

Siendo en los siglos XVI y XVII uno de los puntos comerciales más importantes del Sudeste Asiático, Hoi An todavía conserva su encanto único gracias a su colección de edificios de arquitectura antigua. Esta ciudad puede considerarse un museo viviente en el que encontrarás templos chinos, un puente diseñado por los japoneses, pagodas, casas-tienda de madera, edificios coloniales franceses y antiguos canales. Aunque el comercio a gran escala ya no se realiza en Hoi An, este lugar ha conseguido preservar y restaurar sus encantadoras raíces y fue declarado patrimonio por la UNESCO en diciembre de 1999.

Todavía se puede respirar la historia cuando caminas por sus calles. Cuando estés allí, no te olvides de probar todos los platos de su exquisita gastronomía, ir de compras a las sastrerías que hacen ropa a medida y alquilar una bici para dar una vuelta por las afueras de la ciudad, donde te sorprenderás positivamente al contemplar las largas playas y eternos pueblos que yacen alrededor de Hoi An.

Cambodia

Angkor Wat

Hay un dicho en Camboya que reza: “si hemos podido construir Angkor Wat, podemos hacer cualquier cosa”. Cuando veas Angkor, vas a darte cuenta de que esto es cierto. El increíble complejo de Angkor Wat, con sus más de 300 templos, fue construido en el siglo XII y escondido, cubierto y refugiado por la densa jungla. ¿Suena misterioso? Estar en frente de Angkor te hace revivir toda la historia y cultura jemer. A través de los detalles, la arquitectura y el arte de este lugar podrás comprobar que estos templos son un lugar magnífico, construido para algo muy importante, algo más grande y sagrado de lo que creemos. Aquí todo, hasta el más mínimo detalle, aspira a la perfección.

Este gran complejo religioso puede llevarte días para visitarlo. Los templos más importantes incluyen el restaurado Angkor Wat, el templo cubierto por raíces de árboles de Ta Prohm y el espectacular y grandioso Bayón. Levantarse a las 4.30 de la mañana es duro, pero si se hace para ver el amanecer desde Angkor, merece totalmente la pena.

Laos

Luang Prabang

Te encontrarás despertándote en una somnolienta ciudad de 700 años de antigüedad: Luang Prabang. Porque, ¿cómo no vas a hacerlo? Esta hermosa ciudad posee 33 impresionantes wats, imponentes villas coloniales francesas y una de las mejores gastronomías de la zona. Situada en un valle por el que confluyen los ríos Nam Khan y Mekong y rodeada de exuberantes montañas, esta ciudad listada como patrimonio de la humanidad por la UNESCO, Luang Prabang, fue en su día la capital del país, mucho antes de que la monarquía cayera y se viera obligada a aceptar la protección francesa a finales del siglo XIX.

La mezcla de culturas puede verse en todas partes, desde el café natural y el frangipani de la mañana hasta los monjes con túnicas rojizas que pueden verse entre los edificios con fachadas de estilo europeo. La escena matutina de los monjes pidiendo limosna es espectacular. También lo son la montaña Phousi y la Cascada Kuangsi.

Thailand

Ayutthaya

Fundada en 1350, Ayutthaya fue la segunda capital de Tailandia y en 1700 se alzó como la ciudad más poblada del mundo con un millón de habitantes. El Parque Histórico de Ayutthaya comprende cuatro templos – Wat Phra Ram, Wat Phra Si Sanphet, Wat Mahathat, Wat Ratchaburana – el Palacio Real y el Wiharn Phra Mongkol Bophit. Pasear por este lugar que en su día fue tan importante te hará sentir como que has viajado al pasado.
En su apogeo, la ciudad atrajo visitantes de todo el mundo que se maravillaban con los palacios dorados de la ciudad, los abarrotados templos y los barcos mercantes. Hoy, la mejor forma de recorrer la ciudad es alquilar una bici y explorar sus magníficas ruinas, visitando sus antiguos templos y asentamientos extranjeros. No olvides parar en el mercado flotante y comprar una delicia picante, o dos.

Myanmar (Burma)

Las ciudades antiguas de Pyu

Las ciudades antiguas de Pyu son testigos del florecimiento de los Reinos Pyu, que duró más de 1000 años entre el 200 a. C. y el 900 d. C. en Myanmar. El complejo Pyu incluye los restos de las tres ciudades de ladrillo amuralladas y rodeadas de fosos: Halin, Beikthano y Sri Ksetra, situadas en vastos terrenos fértiles en la árida zona de la cuenca del río Ayeyarwady (Irrawaddy).
Estas tres ciudades son en parte yacimientos arqueológicos. Los restos que pueden observarse son ciudadelas de palacio desenterradas, cementerios y fábricas de artesanía y construcciones para la distribución de agua – algunas de las cuales siguen en uso – que formaban la base de la agricultura intensiva organizada de la que vivían.